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Chingaza: la maravilla natural sobre la capital de Colombia

Oso de Anteojos, Parque Chingaza

Por: Daniel Bernal.

Parque Chingaza
El gorro: El pico del Gorro, llamado así por su forma, es parte del paisaje que rodea la laguna Chingaza.

A propósito del Día Nacional de la Biodiversidad, 11 de septiembre, hoy compartimos la belleza y diferentes opciones para visitar y maravillarse con Chingaza, ubicado en la Cordillera Oriental de los Andes al noreste de Bogotá se erige una maravilla natural que bordea la capital, hace parte de 11 municipios (siete de Cundinamarca y cuatro del Meta), es la fuente de agua de más de 10 millones de personas y alberga una variedad de pisos térmicos y bellezas naturales que se enmarcan en sus tres ecosistemas predominantes: bosques altos andinos, subandinos y páramos.

Encerrados en el estrés y el afán de una metrópoli como Bogotá, olvidamos que, a menos de dos horas, podemos llegar a este majestuoso parque natural que nos da la oportunidad de respirar aire puro, ver especies de fauna y flora en su hábitat natural, conectarnos con esos recursos necesarios para nuestra sobrevivencia y desconectarnos del ‘smog’, el ruido y el peso de la rutina de las grandes ciudades.

Para armar el plan, comenzamos con digitar Chingaza en Google, de ahí llegamos directamente a la página de Parques Naturales de Colombia (http://www.parquesnacionales.gov.co). Una vez allí, notamos que el plan debe planearse con algo más de tiempo que una semana, pues es necesario reservar con anticipación de 15 días porque el parque, por fortuna, tiene un número limitado de visitantes por día y sendero.

 

 

 

Parque Chingaza
Diversos paisajes que pueden disfrutarse en los senderos.

En mi caso, contamos con la suerte de que al contactar a CorpoChingaza, nos confirmaron que sí había cupo para el domingo próximo y nuestro paso siguiente fue encontrar cuál de los siete senderos nos interesa y confirmar, que tal y como se recomienda, haríamos el recorrido con guía experto y conocedor del parque.

Entre las opciones encontramos: Lagunas de Buitrago; Laguna Seca; Sua-Sie Corto y Largo; Lagunas de Siecha; Circuito (Recorrido que incluye Cuchillas de Siecha y Lagunas de Buitrago) y Laguna de Chingaza.

Andrés Calderón, interprete ambiental del Parque Nacional Chingaza, comenta que los intereses que se tengan para la visita son claves para definir el sendero. “El parque al tener diferentes pisos térmicos genera varios ecosistemas. Es importante definir cuáles son las expectativas de los visitantes para una mejor experiencia, aunque lo ideal es que puedan hacerlos todos (lo cual tomaría varios días). Cada sendero tiene su magia: por ejemplo, el sendero de la Cuchilla está muy ligado el tema muisca y la leyenda de El Dorado, entonces tiene un alto valor histórico, hay otros relevantes para valorar la riqueza hídrica y unos mejores para avistamiento de aves”, explica Andrés.

Nosotros escogimos Laguna de Chingaza, elección acertada por varias de las paradas del recorrido y las maravillosas vistas de la caminata final, pero definitivamente no recomendada si su plan es de solo un día, pues la distancia desde la entrada por La Calera es de cerca de 70 kms y eso por una vía en buen estado, pero destapada, y en la cual la velocidad tiene un límite de 42 kms/h, es una distancia muy larga.

 

Ese día nos encontramos con nuestro guía en el municipio de La Calera y emprendimos el camino armados de botas o tenis con predisposición a embarrarse, impermeable, ropa cómoda, hidratación, una muda extra para el regreso, snacks prácticos como frutos secos o barras de cereales y la esperanza de ver bellos paisajes, venados y el majestuoso oso andino más conocido como oso de anteojos, especie que por desgracia hoy se encuentra en peligro.

Al ingreso pagamos el seguro de accidentes, obligatorio para entrar al Parque, allí recibimos una breve charla con recomendaciones e información sobre esta maravilla natural y las especies que lo habitan.

 

Parque Chingaza
Laguna Chingaza

El largo camino hacia nuestro destino final, desde donde emprenderíamos una caminata alrededor de la laguna Chingaza, nos permite realizar escalas. La primera es un punto alto del Parque, la Mina de Palacio, donde hay una vista general del Parque, sus formaciones rocosas y su horizonte que pueden cubrirse o despejarse en segundos por bancos de niebla. La siguiente parada fue más producto del azar, pues la realizamos al ver un venado que estaba muy cerca a su madre y miraba con tranquilad a los visitantes que lo observan. Entonces el guía nos recuerda la inconveniencia de alimentar o acercarse mucho a estos animales, pues esto ha traído problemas a la especie por la alteración de su dieta y una peligrosa confianza en los humanos que ha facilitado la labor de cazadores que los atacan.

Nuestra siguiente parada, fue en Monteredondo, a unos 50 kms de la entrada del Parque, donde se ubica el albergue y la zona de camping, únicos lugares autorizados para pernoctar en Chingaza. Nos reciben visitantes maravillados que nos cuentan como el día anterior, un osezno andino, se pasó frente a sus ojos mientras desayunaban y tras unos minutos revoloteando frente al ventanal del restaurante, desapareció entre la vegetación.

 

 

 

Parque Chingaza
Majestuoso oso andino más conocido como oso de anteojos

Antes de abordar el carro vemos una gran cantidad de venados que rodean el albergue y hacen acompañamiento visual a nuestra partida. Unos 20 kms después, por fin, vemos la Laguna Chingaza que bordearemos caminando para dar una mirada más cercana a especies nativas de frailejones, uva camarona y ver en su hábitat especies como curies y borugos, que pasan rápidamente entre los árboles al sentir nuestra presencia. Tras unos 50 minutos de caminata encontramos el punto perfecto para hacer un alto y simplemente contemplar las montañas, los picos del Cerro del Gorro y la serranía de los Órganos (donde nacen varios ríos) y el río frío que baja por ellos y termina por fusionarse en un paisaje perfecto que empieza con la laguna de Chingaza en la parte inferior del cuadro.

Las maravillas del Parque están a cada paso, aún cuando a veces no las percibimos. No logramos ver al atractivo oso, pero quedamos totalmente comprometidos con promover el cuidado de las 76.600 hectáreas que conforman el Parque y como no, con volver para recorrer cada uno de los senderos, vivir la experiencia de pernoctar en un albergue rodeado por venados y claro, un nuevo intento de ver en su hábitat natural al insigne oso Andino que habita en este espacio y lucha por su sobrevivencia.

“El entorno natural está muy protegido y eso garantiza un ecosistema muy rico de animales y plantas nativas, como el frailejón palmera que es endémico del Parque y claro también más especies de frailejones, una gran variedad de hermosas orquídeas, musgos y líquenes que a simple vista pasan desapercibidos, pero son sorprendentes por todo lo que dan al ecosistema, así como por sus formaciones y colores”, apunta el interprete ambiental.

 

Parque Chingaza
Es fácil encontrarse con las dos especies de venado que habitan el parque (soche y cola blanca).

Para armar el plan y decidirse a visitar este importante Parque Nacional debe buscar las reservas con mínimo dos semanas de anticipación llamando a CorpoChingaza (+57 350 804 4199), donde podrá solicitar el acompañamiento para una persona o un grupo de hasta 10 personas por un costo, dependiendo del sendero elegido, de entre COP $92.000 y COP $120.000. Si no desea el servicio de acompañamiento (es obligatorio para los senderos Circuito y Sua – Sie largo), puede escribir solicitando la reserva a reservas.ecoturismo@parquesnacionales.gov.co o atencion.usuario@parquesnacionales.gov.co.

En cualquier caso, además se debe pagar el ingreso al Parque, del cual están exentos los menores de cinco años y mayores de 65 (COP $19.000 para adultos nacionales; COP $51.500 para extranjeros; COP $16.000 jóvenes de cinco a 25 años); el seguro obligatorio de accidentes (COP $5.500 por persona y día) y el costo de ingreso por vehículo (COP $14.000 vehículos pequeños; COP $35.500 colectivo o microbús y COP $75.000 bus o buseta). Estos costos deben pagarse únicamente en parques nacionales.

Cabe resaltar que no está permitido el ingreso de motos ni bicicletas y los visitantes deben llegar al parque en su vehículo pues no hay transporte público que conecte con los ingresos.

 

 

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